12/4/11

Mater Admirabilis

El monasterio de la Trinidad del Monte, construido sobre la colina del Pincio, frente a la Plaza de España de Roma, se fundó en el siglo XV por San Francisco de Paula gracias a los Reyes de Francia. Este edificio se entregó a las Religiosas del Sagrado Corazón en 1828, de acuerdo con los deseos del Papa León XII, para que instalaran allí un colegio.

Una postulante francesa, Paulina Perdrau, más tarde Religiosa del Sagrado Corazón, estudia arte en Roma en 1844. Pinta la Virgen en uno de los muros del claustro del monasterio. Tenía talento aunque desconocía las técnicas de la pintura al fresco, pero tras muchas horas de dedicación, terminó la obra. Los colores resultaron demasiado vivos y la pintura se destinó a ser cubierta con cal.

Cuando pasó el plazo de indulgencia y se iba a encalar el fresco, se levantó la tela que lo cubría: la pintura se había secado y todos se sorprendieron de la belleza del cuadro. Se llamó "la Madona del lirio" hasta el 20 de octubre de 1846, fecha en que el Papa Pío IX al ver la imagen la bendijo y exclamó: «¡Verdaderamente es Mater Admirabilis!», nombre por el que se la conoce.

Mater Admirabilis es el cuadro que durante 15 años he contemplado todos los días, el que he coloreado cada 20 de octubre, y el que algún día iré a ver en vivo y en directo.

3 comentarios:

Rocío dijo...

Ohhhhh te has puesto nostálgica de tu colegio, Pilar? Ains!!

Pilar dijo...

Ay sí, cuanto más tiempo paso en la facultad más echo de menos mi cole...
Y supongo que cuanto más tiempo pase en el paro más echaré de menos la facultad, esta vida solo va de mal en peor...

Rocío dijo...

Y cuando trabajes echarás de menos el paro jajaja.
La pescadilla que se muerde la cola!