22/10/11

Poner tonos personalizados en iPhone con iTunes

Poca gente sabe que con iTunes se pueden crear tonos personalizados para las llamadas o mensajes en el iPhone. No es necesario bajarse ningún programa, el único requisito es tener iTunes.

El primer paso es localizar la canción que queramos en nuestra biblioteca de iTunes y hacer click derecho en Obtener información:















Ahora vamos a la pestaña Opciones para seleccionar el minuto exacto de la canción en el que queremos que empiece el tono y también el momento en el que acabe. Ojo, el tono que vayamos a crear no debe durar más de 29 segundos. Si lo deseas también puedes ajustarle el volumen en esta misma pestaña para que se oiga más fuerte cuando te llamen. Una vez que hayas elegido el inicio y el final le das a aceptar.





















Ahora hay que volver a hacer click derecho en la canción y elegimos la opción Crear versión de ACC. Nos aparecerá una nueva canción, ese será nuestro tono, así que comprueba si suena como querías.





















Ahora arrastra la nueva canción hasta el escritorio y cámbiale la extensión. Para ello, haz click derecho y dale a obtener información. Sustituye .m4a por .m4r y ya está casi listo.
























Solo tienes que volver a arrastrar la canción a iTunes y pasarla al iPhone. Una vez que hagas esto aparecerá tu canción con el resto de tonos de llamada.

21/10/11

Cuadrados mágicos

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Uno de los cuadrados mágicos más famosos es el de Durero, que aparece en su obra Melancolía I. Todas las combinaciones suman 34, incluso las dos casillas centrales de la última fila (15 + 14 = 34) que es el año en el que se creó este grabado (1514):





















Otro cuadrado mágico se encuentra en la fachada del Templo Expiatorio de la Sagrada Familia. En este caso la constante es 33 (la edad de Cristo). Hay quien dice (aunque nunca se ha demostrado) que también muestra la adhesión de Gaudí a la masonería, ya que son 33 los grados tradicionales de los masones:

18/10/11

Bolas de nieve en la playa

Tras caer fuertes nevadas en costas oceánicas o grandes lagos, el movimiento de las olas va formando estas bolas de nieve al rodar cuando llegan a la orilla. Tienen un tamaño aproximado de balones de fútbol y se acumulan por centenares. Para que se produzca este fenómeno, el agua debe estar a una temperatura lo suficientemente fría como para no deshacer los copos de nieve que arrastrará hasta la orilla para moldear las bolas:



10/9/11

Sala dorada


¿Os acordáis de esta entrada?

Ya he ido. He estado en el Musikverein de Viena, y no solo eso, sino que he dado palmas al ritmo de la Marcha Radetzky. Estuve allí por pura casualidad, cuando escribí aquella entrada no esperaba que iría a Viena en el verano, del mismo modo que cuando supe que me iba a Viena no imaginaba que escucharía un concierto en la famosa Sala Dorada una noche de lluvia, pero sea como sea ya es algo que puedo tachar de mi lista.


Es mucho más pequeñita de lo que parece, uno se imagina un salón enorme y cuando entras te llevas un palo, pero tengo que decir a su favor que lo de "dorada" lo cumple con creces.

Vílchez con zeta

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Más de tres años he tardado en averiguarlo.
Me refiero a esta entrada escrita en 2008 (ver aquí). Por aquel entonces acababa de aprobar mi carné de conducir pese a no haber dado una de mis mejores muestras de conducción, sin embargo mi examinador supo que estaba nerviosa y me aprobó. Desde entonces me obsesioné en saber cómo se llamaba, me molestaba no poder ponerle nombre y apellidos certeros.

Ayer, cosas del destino, alguien me lo dijo: José Luis Vílchez. Ya no recuerdo su cara, solo me acuerdo de sus ojos en el retrovisor, pero no olvido que conmigo se portó bien (y me consta que con otros también), por eso le vuelvo a dedicar una entrada.

12/4/11

Mater Admirabilis

El monasterio de la Trinidad del Monte, construido sobre la colina del Pincio, frente a la Plaza de España de Roma, se fundó en el siglo XV por San Francisco de Paula gracias a los Reyes de Francia. Este edificio se entregó a las Religiosas del Sagrado Corazón en 1828, de acuerdo con los deseos del Papa León XII, para que instalaran allí un colegio.

Una postulante francesa, Paulina Perdrau, más tarde Religiosa del Sagrado Corazón, estudia arte en Roma en 1844. Pinta la Virgen en uno de los muros del claustro del monasterio. Tenía talento aunque desconocía las técnicas de la pintura al fresco, pero tras muchas horas de dedicación, terminó la obra. Los colores resultaron demasiado vivos y la pintura se destinó a ser cubierta con cal.

Cuando pasó el plazo de indulgencia y se iba a encalar el fresco, se levantó la tela que lo cubría: la pintura se había secado y todos se sorprendieron de la belleza del cuadro. Se llamó "la Madona del lirio" hasta el 20 de octubre de 1846, fecha en que el Papa Pío IX al ver la imagen la bendijo y exclamó: «¡Verdaderamente es Mater Admirabilis!», nombre por el que se la conoce.

Mater Admirabilis es el cuadro que durante 15 años he contemplado todos los días, el que he coloreado cada 20 de octubre, y el que algún día iré a ver en vivo y en directo.